Toda Comparación es Odiosa

Alfonso J. palacios Echeverría

 

Lo que está sucediendo en los Estados Unidos con los “indignados” gringos es una muestra más de que la cacareada democracia norteamericana no es más que un mascarón sin sentido real. Es decir, el pueblo norteamericano, que es el que más ha sufrido las crisis generadas por la combinación de acciones delictivas de banqueros, financistas y políticos entregados a la adoración del dios Ammón, que es lo que se llama plutocracia, en el más estricto sentido de la palabra, no tiene derecho a protestar ni manifestarse.

Claro, el argumento esgrimido es que son grupúsculos insignificantes en comparación de una población de más de doscientos cincuenta millones de personas, y que en realidad representan a la izquierda más violenta de la sociedad norteamericana, que es de por sí muy reducida (la izquierda, claro está). Y que para oponerse a cualquier cosa lo que hay que hacer es escribirle una carta a su representante o al senador de su estado, para que se sienta presionado y actúe.

¡Vaya! ¿Interesante, verdad? En casa de herrero, cuchillo de palo. Sus representantes andan por el mundo dando lecciones de libertad y democracia, e incluso desatan “guerras preventivas” para defenderlas (dicen ellos), eso sí, en países pobres e indefensos, pero en su propio patio son de una crueldad en la represión ciudadana que parece de película de ciencia ficción. Para ellos la libertad es que los ricos y poderosos mantengan el poder a toda costa, a fin de proteger sus negocios mil veces multimillonarios, y que el pueblo se las arregle como pueda, con la porquería que les queda de sus ingresos, después de pagar unos impuestos enormes… ¡porque los ricos casi que no pagan impuestos!

Lo que está sucediendo en Inglaterra en este momento, según las noticia de la BBC, cuando más de dos millones de empleados británicos están convocados para paralizar el sector público en la huelga más grande que han visto los británicos en los últimos treinta años, desde el gobierno de la llamada Dama de Hierro, Margaret Thatcher, llama también la atención poderosamente.

Maestros, médicos y funcionarios desfilan por las calles de Londres y de otras poblaciones dentro de las más de mil manifestaciones convocadas para la jornada. El motivo de la protesta: la reforma del sistema de pensiones que les obligará a aumentar sus contribuciones y a posponer la edad de jubilación a los 67 años.

Escuelas, hospitales, tribunales, oficinas gubernamentales y los servicios fronterizos de los principales aeropuertos londinenses, Heathrow y Gatwick, están entre los servicios más afectados. Mientras helicópteros del gobierno sobrevuela el centro londinense, las calles se llenan de manifestantes y de eslóganes como: “Son nuestras pensiones”. A la huelga se han sumado sindicatos como el de los directores de colegios que en 114 años nunca habían participado en una protesta similar. ¿Qué fibras toca el gobierno del conservador David Cameron para que irrumpa la huelga más grande de una generación?

Estas son manifestaciones que tienen su origen en la aplicación de políticas públicas neoliberales, en combinación con las malévolas y delictivas actividades de banqueros, financistas y políticos corruptos, como en todas partes del mundo. Solamente el pueblo de Islandia reaccionó airadamente y derrocó su gobierno, enviando a la cárcel o provocando la huida de banqueros y políticos culpables del desastre financiero que causaron.

Algo está pasando a nivel mundial. Los países árabes del norte de África y el cercano oriente despiertan de los largos sueños de opresión ejercidas por dictaduras sangrientas, y los gobiernos de países capitalistas se aprovechan del malestar general para, a cambio del apoyo político y militar a los movimientos insurreccionales, obtener en el futuro concesiones para la explotación de los recursos naturales de esos países. En sur América, concretamente en Chile, la juventud se levanta enardecida contra decenios de injusticias propiciadas por los gobiernos neoliberales, tanto de la dictadura de Pinochet como de lo que se llama la Concertación (concertación de plutócratas, es lo que significa), y unas protestas que se iniciaron por temas educativos se han convertido en un movimiento social de mayor alcance.

Otro ejemplo es el Movimiento 15-M de España, también llamado movimiento de los indignados.  Es un movimiento ciudadano formado a raíz del 15 de mayo de 2011 con una serie de protestas pacíficas con la intención de promover una democracia más participativa alejada del bipartidismo PSOE-PP y del dominio de bancos y corporaciones, así como una auténtica división de poderes y otras medidas para mejorar el sistema democrático. Ha aglutinado a diversos colectivos ciudadanos con distintos lemas, como el de la manifestación del 15 de mayo: «No somos marionetas en manos de políticos y banqueros» o «Democracia real ¡YA! No somos mercancía en manos de políticos y banqueros».
El movimiento comenzó a organizarse tras el establecimiento de centenares de acampadas en las plazas de la mayoría de las ciudades españolas, así como otras creadas por expatriados españoles en ciudades de todo el mundo. Las redes informáticas existentes en la actualidad jugaron un papel importantísimo en el difundir los propósitos del movimiento, convocar a participantes, y exponer los fundamentos que lo sustentan.
Entre las bases del Movimiento 15-M están las de ser un movimiento apartidista (sin afiliación a ningún partido ni sindicato), pacífico, horizontal y transparente, es decir, sin estar sujeto a ningún tipo de registro. Sin embargo, jugó un papel importante en las pasadas elecciones españolas, en las que perdió el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) de supuestamente centro izquierda, y obtuvo el gobierno el Partido Popular (PP), de la más fuerte derecha neoliberal. Lo que resultó en un contrasentido.
En la actualidad, el movimiento se organiza a través de asambleas populares abiertas celebradas generalmente en plazas o parques y está estructurado en diversas comisiones (Legal, Comunicación, Acción, Actividades, Barrios, Estatal e Internacional, Información, Infraestructuras, Lenguas de Signos) y grupos de trabajo (Cultura, Educación, Política, Economía, Medio Ambiente, Trabajo Social, Feminismos, Ciencia y Tecnología, Diálogo entre Religiones, Migración y Movilidad, Pensamiento).
En esta cascarita de huevo, por pequeña y frágil, llamada Costa Rica, mediante una larga lucha dada por un grupo de ciudadanos honestos, que no contaban con los medios económicos de una empresa depredadora canadiense, al punto de comprar conciencias de políticos y funcionarios para que actuaran delictivamente, se acaba de triunfar mediante una sentencia de los tribunales de justicia. Aunque la lucha todavía está a medias, hay mucho que limpiar todavía en el país, tanto de políticos que utilizan sus posiciones para favoritismos y tráfico de influencias, como de otros proyectos que ya han demostrado que algo sucio hay dentro.
Toda comparación es odiosa, pero este pequeño incidente nos permite vislumbrar que quizá, y solamente quizá, habría una luz de esperanza para el país. Y no será a través de los partidos políticos tradicionales, sino a través de ciudadanos indignados por tanta corrupción y venalidad. Ya habíamos presionado fuertemente para que se fuera Alterra, la del aeropuerto, empresa protegida por los políticos de entonces, que son los mismos de ahora.  Ahora hay que ponerle la mira a los españoles de la carretera fallida hacia Caldera, inaugurada sin terminar por el presidente anterior (su costumbre era inaugurar cosas que ni siquiera existían, tal era su trastorno mental).
Pero falta una parte importante: que la fiscalía de la nación cumpla con su labor (cosa difícil, porque el fiscal general es una ficha del partido de gobierno) instruyendo las causas penales contra los responsables de tanto estropicio.
 

*Alfonso J. Palacios Echeverría cursó estudios de grado en Humanidades Clásicas en la Universidad Católica del Ecuador y de Administración Pública en la Universidad de Panamá, y estudios de postgrado en Administración Financiera en la Northwestern University, en Evanstone, Illinois, U.S.A. Posteriormente se especializó en Investigación y Análisis Administrativo y en Prospectiva Organizacional, de las cuales materias impartió las cátedras en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Costa Rica, siendo actualmente profesor emérito de dicha universidad.

Actualmente es Director del Instituto Latinoamericano de Investigación y Capacitación Administrativa y Gerente de la firma A.P.E. Consultores, Ltda. en San José, Costa Rica.

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