Fue en 1910 durante el Congreso Internacional de Mujeres Socialistas, liderado por la importante dirigente revolucionaria Clara Zetkin, que se acordó que el 8 de Marzo sería la fecha para conmemorar las luchas de las mujeres trabajadoras. Hace más de un siglo que en este día millones de mujeres en el mundo recuerdan las importantes batallas de las mujeres en la historia de la humanidad y reanudan su compromiso contra todas las injusticias de las que aún son objeto.

Nuestro equipo del Irreverente entrevistó a tres mujeres dirigentes sindicales de diversas áreas productivas, para conocer su experiencia como líderes y visibilizar las cargas que aún pesan sobre estas mujeres, que cumplen una triple jornada de trabajo para alcanzar mejoras para sus compañeras y compañeros de labores.

 

_RLP0018Viviana Vergara es Tesorera del Sindicato Elías Lafeerte de RedBus (Transantiago)

EI: Viviana, ¿cuáles fueron tus motivaciones para incorporarte al Sindicato y asumir una dirigencia?

VV: Este es el primer Sindicato en que participo, entré por el abuso que hay del empleador hacia los trabajadores. En el área que nosotros trabajamos, el área de aseo del Transantiago, donde somos casi puras mujeres, estamos totalmente desprotegidas. No había alguien que nos defendiera, ni un respaldo, entonces se dio la ocasión de que yo participara en el Sindicato y decidí entrar por ese motivo, por la lucha y por la protección de nosotras las mujeres en el trabajo.

 

EI: ¿Los otros trabajadores/as han notado la diferencia entre el Sindicato de ustedes y los otros?

VV: Hemos tenido buena acogida, sobre todo en mi área, de personal de aseo, porque se sienten más protegidos, tienen la personalidad de hoy en día ir donde el jefe y decirle: “no jefe esto y esto otro”, porque saben que hay un respaldo detrás. Hay diferencia, porque hay Sindicatos amarillos, que la gran mayoría están inscritos desde antes, esos dirigentes nunca los van a ver, no están en terreno con ellos, nunca han ido a solucionar algún problema, absolutamente nada. De hecho ellos llegan solo a entregarte la caja de mercadería o una giftcard a fin de año. Sin embargo, nosotros sí estamos allí en terreno, trabajamos en el mismo lugar, si hay algún problema buscamos solucionarlo al tiro, entonces se ha notado la diferencia.

 

EI: ¿Cuál sería el mensaje a los otros trabajadores que están en los Sindicatos amarillos o para los que no están sindicalizados aún?

VV: Hoy día nosotros tenemos harta aceptación y tenemos gente de todos lados que se quiere inscribir con nosotros. Nosotros vamos despacito por las piedras, porque tampoco queremos inscribir y llenar un Sindicato de gente que al final no va hacer nada y solo se inscriben para que uno busque solución, nosotros queremos gente que participe con nosotros y que sea parte del Sindicato, que asista a las reuniones, a las asambleas, que cuando se hagan campañas y se hagan cosas para los demás compañeros estemos todos allí. Y si van estar allí, que estén dispuestos a que vamos hacer uno solo para la lucha.

 

EI: ¿Tú crees que la reforma laboral que viene ayuda en algo a los trabajadores?

VV: La verdad que no, yo creo que estamos desprotegidos/as totales. El gobierno quiere tener el control de todos los y las trabajadoras ¿y cómo te controla?, hace una reforma laboral en donde todos lo que ellos quieren tener controlado va a estar ahí. El sistema y la reforma en sí están creados para los empresarios y el gobierno, porque está claro que esta reforma les conviene a los intereses de ellos, y los trabajadores/as estamos completamente desprotegidos/as. De ahí viene la importancia de los Sindicatos hoy día, la única forma de luchar y de cambiar las cosas es sindicalizarse, que la gente crea en sus Sindicatos, pero no sólo que crea sino que trabaje en conjunto.

 

EI: ¿Cómo ha sido la experiencia sindical en estos meses en relación a la innegable carga que aún tiene la mujer en la casa? ¿Cómo ha sido el apoyo en la familia?

VV: En estos tres meses, en relación a mi casa, mis hijos, ha sido un poco difícil en algunos minutos, pero ellos me apoyan, desde muy chicos me han visto en todas las funciones de colegio, participo en el centro de padres del colegio de mis hijos, voy a sus reuniones, presidente en sus cursos, entonces siempre he estado conectada con el tema, como dijo mi hijo: “donde hay mocha, está mi mamá!”, entonces, ellos saben que para mí es un paso más de lo que me gusta hacer. Las cosas se pueden hacer, si hay organización, se logra.

 

Yanet Mayorga es Presidenta del Sindicato Nº1 Empresa Ausenco ChileIMG_7850

EI: Yanet coméntanos, ¿Desde cuándo y cómo empieza tu relación con la lucha Social y Sindical?

YM: Desde chica tengo una postura súper feminista aunque en un comienzo sin haber tenido la teoría, sino que era ir contra lo establecido de puro rebeldía. Partí tocando música cuando tenía como 11 años y participando en grupos de teatro en la población Villa O’Higgins donde mi padre era dirigente en la toma. Esto abre un campo distinto de lo que tú quieres hacer y lo que la sociedad te establece para hacer, entonces tenía el ejemplo de mi padre y madre.

 

Esta es la primera vez que yo soy Dirigenta Sindical, pero he participado en otras instancias políticas desde siempre. En esta empresa habíamos intentado crear el Sindicato tres veces antes, pero no se pudo porque la información se filtró, hubo despidos y pararon el proceso, al tercer intento pudimos formar el Sindicato. Han intentado disolvernos con resquicios legales dos veces, pero hemos salido de todas las trabas que nos han puesto. En casi ocho meses de existencia, hemos subido de 11 personas a más de 40, y estamos en un proceso de crecimiento y fortalecimiento continuo, principalmente poniendo énfasis en el trabajo de las bases en las asambleas. En el Sindicato las relaciones son totalmente horizontales, con trabajo colectivo sobre todas las cosas, donde todas las decisiones del Sindicato se toman en las asambleas, desde lo más simple a lo más complejo, y hay mucha participación.

 

EI: Según tu apreciación, ¿Cuáles son las mayores dificultades para que las mujeres puedan entrar en el tema sindical?

YM: Me parece que aún hay temores con los procesos propios de las mujeres al interior de las empresas, es súper complicado en una empresa tener “el útero activo”, los temas de embarazo, de pre y post natal, los temas de sala cuna, entre otras cosas, son un tema al interior de las empresas. Nosotros tenemos compañeras que han tenido problemas con la empresa por esos temas y si a eso le sumas la sindicalización, es un tema extra de temor para una mujer. Nos pasó con una compañera que estaba embarazada y quería sindicalizarse, pero tenía temor de tener estas dos condiciones, al final igual se incorporó.

 

EI: ¿Cómo evalúas la reforma laboral?

YM: La reforma es nefasta, hay sólo algunas cosas que son buenas como que se incorporaron temas como los permisos para las familias monoparentales, pero nada más, el resto es nefasto, ha sido un retroceso en casi todos los ámbitos: como el aumento del número de personas para sindicalizarse y el tema del reemplazo en huelga, entre muchos otros.

 

EI: ¿Qué piensas de este modelo que tenemos en Chile? ¿Crees que hay opresión hacia la mujer en este sistema?

YM: El sistema capitalista es patriarcal, y desde ese punto de vista, si uno no incorpora eso en la lucha cotidiana, en lo sindical, en lo cotidiano incluso, si no incorpora el ir educando e ir despojándose de los patrones cultural machistas es difícil construir una sociedad diferente. El capitalismo y el patriarcado excluyen a la mujer.

La conquista de derechos ha sido un largo camino para la mujer y queda mucho por hacer, porque aunque existen estas políticas de no discriminación o paridad, no significa que haya un cambio sustancial en como vemos a la mujer. Hay cosas que parecen naturales pero no lo son. Nos falta como sociedad harto camino por recorrer, incluso la izquierda es mucho mas machista de lo que uno pensaría.

 

 

unspecifiedEvelyn Andrade, Presidenta del Sindicato Nacional de la Fundación Educacional COANIL 

EI: Evelyn, ¿Cuáles fueron las motivaciones y problemáticas para constituir un Sindicato?

EA: Esto partió en octubre del 2014 y fue producto de las necesidades de los trabajadores. Hay mucha desigualdad en los sueldos y malas condiciones laborales.

 

EI: La mayoría de los trabajadores de la Corporación son mujeres. ¿Han sentido maltrato por el hecho de ser mujeres? ¿Cuál ha sido la actitud de gerencia hacia las dirigentas?

EA: En la Fundación trabajamos alrededor de 606 personas entre docentes y asistentes de la educación. Entre el 70% y el 80% somos mujeres y hasta el momento en que se formó el sindicato, nunca habíamos tenido voz. Estamos pasando por un proceso de demanda de desafuero sindical en la Corte Suprema. Muchas veces hemos llegado al gerente de Recursos Humanos y él literalmente nos ha mandado a cambiar pañales y a lavar ollas. Usando las expresiones “cállate, tú no sabes nada”, “ustedes no estuvieron aquí” “no conocen la historia de la Fundación”, no tienen derecho a opinar” etc.

 

EI: ¿Cómo estos malos tratos y malas condiciones laborales afectan el desempeño de los trabajadores en el trabajo con los niños?

EA: Afecta mucho, te metes a una página institucional de la Fundacional COANIL y te pintan una maravilla, es un lavado sentimental de cerebro y la comunidad lo compra como una gran institución de ayuda y no lo es, reciben dineros de políticas públicas que no llegan a los establecimientos ni a las residencias. Eso afecta directamente a los niños. Se imparten talleres que no están implementados eficientemente. Tampoco existe una inserción real de los alumnos con discapacidad intelectual dentro de las empresas y la Fundación no se está preocupando de eso. Está poniendo la carita feliz de la empresa inclusiva, pero no nos estamos cerciorando de que eso sea realidad.

 

EI: ¿Qué pueden aportar las mujeres dirigentas al movimiento sindical en general y al movimiento del área social en particular?

EA: Este proceso ha sido difícil. Las dirigentas encargadas tanto de las residencias, como de los establecimientos educacionales somos todas mujeres. Socialmente hemos sido opacadas y ahora estamos poniéndonos a la par. Para nosotras es un rol súper importante, la mujer que es dirigente sindical también es trabajadora, es madre, hacemos el tercer turno. Y puntualmente acá va el rol maternal. Nosotros vemos a los niños todos los días, trabajamos directamente con ellos, son como nuestros hijos y cuando vemos malas prácticas con nuestros niños en los colegios o en los liceos, nosotros como padres somos los primeros en sacar la voz para que se nos escuche y se respete a nuestros hijos. Y estamos atados de manos al ver una Fundación que está vulnerando no solamente a los trabajadores, sino que también a los niños.

 

EI: ¿Cuáles son los desafíos que se han planteado en el corto plazo para revertir estas condiciones que hoy afectan a las trabajadoras que están dentro de su Sindicato?

EA: Durante el 2015 hicimos una negociación colectiva bastante amplia. Cuando comenzamos con el proyecto de negociación partimos 30 trabajadores y llegamos a cubrir 250, en mayor parte, mujeres y nos empezamos a dar cuenta que el derecho a la maternidad y la sala cuna eran vulnerados, las compañeras empezaron a abrir los ojos y darse cuenta que había una organización sindical que sí estaba pendiente de lo que a ellas les preocupaba. Empezó a haber un mayor flujo de comunicación entre los trabajadores y el sindicato. Este año partimos como un Sindicato Nacional y vamos a partir con talleres de formación en todos los establecimientos que estén adheridos a la negociación colectiva y también a los que se les hicieron extensivos los beneficios. Estamos en la para’ de informar a los trabajadores, de formar nuevos líderes, de que se empoderen los trabajadores para así hacer valer todos sus derechos.

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