imagen“Los que mueren por la vida
no pueden llamarse muertos
y a partir de este momento
es prohibido llorarlos”

(Alí Primera)

El cultivo de la memoria histórica de la lucha de un pueblo es una tarea fundamental para los sectores anticapitalistas, ya que es un elemento que aporta a las características de la identidad de dicho pueblo y puede ayudar a elevar sus niveles de conciencia.

En ese sentido, hay que tener presente que este 29 de marzo se cumple un nuevo aniversario del Día del/de la Joven Combatiente, conmemoración que fue impulsada inicialmente por el MIR, ya que ese día, en el año 1985, en las cercanías de la mítica Villa Francia, fueron asesinados por una patrulla de carabineros, los militantes miristas Eduardo (20 años) y Rafael Vergara Toledo (18 años). Pero que sin embargo, en la actualidad se ha transformado en un día de expresión de todas las rebeldías contra los/as dueños/as del poder y la riqueza, siendo una fecha incorporada para siempre en los calendarios de la lucha de los/as pobres por su emancipación y una inspiración en las luchas contra las injusticias del presente.

En este ejercicio de memoria, no podemos olvidar que ese mismo 29 de marzo de 1985, a los 20 años, es asesinada por la Central Nacional de Informaciones (CNI) Paulina Aguirre Tobar, quien se había incorporado al MIR a los 14 años, pero que incluso siendo niña ya había acompañado a su padre a vender el periódico del MIR (“El Rebelde”). Ella cumplió importantes tareas dentro de su organización, por ejemplo, trasladar a compañeros que regresaban a Chile para ser parte del proyecto guerrillero de Neltume o, más tarde, recibir cursos de guerrilla urbana y armería en Cuba. Al respecto, su padre Luis Aguirre, ha señalado: “yo soy un poco feminista, hay que resaltar el aspecto femenino de la resistencia. De los cientos de compañeras que murieron en resistencia…”

Paulina Aguirre es un ejemplo de que las mujeres nunca han pedido permiso a nadie para incorporarse a la lucha y transformarse en combatientes y, por tanto, en nuestros homenajes a los/as jóvenes combatientes, tenemos que hacer referencia a nuestras compañeras que, a través de la historia, se han ido organizado e incorporando a la lucha por sus derechos como mujeres y por los derechos del pueblo pobre en general.

En esta ocasión, mencionaremos a Esther Cabrera Hinojosa. Conocida por sus compañeros/as del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR) como la “chichi”, es descrita como “alegre, jugada al cien, comprometida, muy responsable, preocupada de sus compañeros, siempre cayendo muy bien donde fuera”. Militó en las Juventudes Comunistas y estuvo 6 meses presa luego de un acto propagandístico en una micro. En el FPMR fue militante operativa en la columna de la zona sur de Santiago y luego fue asignada a tareas de logística. Tenía 22 años cuando es detenida, trasladada al Cuartel Borgoño y, posteriormente, asesinada por la CNI la madrugada del 16 de junio de 1987, en el operativo conocido por el pueblo como la Matanza de Corpus Cristi por la cercanía de la fecha en que ocurrió, con esa celebración católica.

De regreso a los gobiernos civiles, “ojitos de luna” o la “chiquitita”, como llamaban cariñosamente sus compañeros/as del MAPU-LAUTARO a Norma Vergara Cáceres, es asesinada por la Dirección de Inteligencia Policial de Carabineros (DIPOLCAR). Tenía 27 años recién cumplidos y era parte de la jefatura de las Fuerzas Rebeldes y Populares Lautaro (FRPL), cuando la tarde del 26 de marzo de 1993, esta mujer de origen campesino, es cercada y asesinada en las cercanías de San Diego con Victoria en Santiago. Sus últimos días de vida los había dedicado a planificar el rescate de los prisioneros políticos desde la ex Penitenciaría de Santiago.

Y ya en 1998 (nada menos que en la conmemoración del 25 aniversario del golpe de estado del 11 de septiembre de 1973), mientras participaba de una marcha en la población La Pincoya, fue asesinada por un balazo en la espalda, disparado por carabineros, la joven anarquista, estudiante de Pedagogía en la UMCE y de Danza en la Academia de Humanismo Cristiano, Claudia López Benaiges, de 26 años.

Este 29 de marzo no podemos dejar de recordar y seguir el ejemplo de estas y otras miles de jóvenes mujeres que, tanto en el pasado como en el presente, se tomaron el derecho de luchar por la justicia y la paz para su pueblo.

Por: Abner Vega Cabrera

NO COMMENTS

Leave a Reply