El día domingo Daniel Ortega, obtuvo su tercera victoria en las elecciones presidenciales con un 72,3% del voto popular en Nicaragua. Sin duda, el mandatoria nicaragüense cuenta con una gran popularidad, pero no todo es color de rosa.

El legado antiimperialista en Nicaragua

Augusto César Sandino organizó a los campesinos nicaragüenses en el Ejército Defensor de la Soberanía Nacional para luchar contra la ocupación estadounidense al principio del siglo XX.  Sandino tenía una visión de una Nicaragua soberana e independiente. En medio de una batalla, los invasores le pidieron entregarse y les respondió “No me vendo, ni me rindo. Yo quiero patria libre o morir,” y de ahí nació la consigna “Patria Libre o Morir.”

La dinastía de los Somoza

Anastasio Somoza García asesinó a Sandino en febrero 1934 y después perpetró una golpe de Estado y ocupó la presidencia del país centroamericano con el pleno apoyo de los Estados Unidos. Permaneció en el poder hasta 1956 cuando fue asesinado por el poeta Rigoberto López Pérez y su hijo, Luis Somoza Debayle lo reemplaza. Este último muere en 1967 a causa de un paro cardiaco y su hermano menor, Anastasio Somoza Debayle lo reemplaza.

Fundación del Frente Sandinista de Liberación Nacional y la lucha contra la dictadura somocista

En 1961, Carlos Fonseca, Tomás Borge, Santos López, Silvio Mayorga y Germán Pomares fundaron el Frente de Liberación Nacional (FLN) en referencia al FLN argelino que peleaba la Guerra de Independencia contra Francia. Dos años después, los revolucionarios nicaragüenses, todos menos Santos López, de formación marxista-leninista, decidieron ponerle “Sandinista” al FLN convirtiéndolo en el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) como se le conoce hoy. Utilizaron los mismos colores, el rojo y negro, que usaba Sandino para representar la lucha por la liberación nacional.

Triunfo de la Revolución Sandinista y la era neoliberal

El 19 de julio 1979, triunfa la Revolución Sandinista y los sandinistas junto al pueblo, empiezan a transformar radicalmente la sociedad. Nacieron las campañas masivas de alfabetización, la reforma agraria, las cooperativas, la reforma sanitaria y se promovió la igualdad de género. Desde su inicio, la Revolución Sandinista fue hostigada de parte de los Contras y los Estados Unidos y en 1990, tras una guerra agotadora, los sandinistas pierden las elecciones ante la candidata neoliberal, Violeta Chamorro.

Con la victoria de la derecha, las conquistas sociales de la revolución se disminuyen y los sandinistas no vuelven al poder hasta 2006 con el segundo triunfo de Daniel Ortega.

Con apellido sandinista pero con ideales populistas

Sin duda, las condiciones materiales del pueblo han mejorado desde el retorno del mandatario sandinista al poder. Una de sus primeras medidas como presidente fue restablecer la gratuidad en los servicios de educación y salud. Actualmente Nicaragua es el país más seguro de América Central, tomando en cuenta que Honduras, El Salvador y Guatemala son los países más peligrosos de la región. Respecto a la economía, “el 59.3% del producto interno es de la economía popular (ya sea familiar o una cooperativa), 27.3% del sector privado y un 13.3% del sector público.” Es interesante notar que la gran porción de la actividad económica se basa en lo familiar.

Pese a la indudable popularidad de Ortega, es necesario dar cuenta que el FSLN actual ha dejado de lado sus ideales de la hermosa Revolución Sandinista. Algunos ejemplos son el nepotismo de la familia Ortega y la represión hacia los mineros de la Mina el León que fue nacionalizada en 1979 y hoy pertenece a la transnacional B2Gold. Otro ejemplo es haberle entregado a un “empresario chino la construcción y explotación de un estratégico canal interoceánico” sin consulta popular. Es importante mencionar que en general Nicaragua le ha dado la bienvenida a la inversión extranjera. Finalmente, gracias al voto sandinista y liberal, el aborto es penalizado, una movida para dejar contenta a la Iglesia Católica.

La Revolución Sandinista marcó un hito en nuestra América, pero no hay que flolkorizar: los “sandinistas” en el poder en Nicaragua hoy en día no son aquellas mujeres y hombres que lucharon por la liberación nacional y la transformación social en los 70 y 80. Pero eso no significa que dejemos de reivindicar su lucha, todo lo contrario. La lucha sandinista es un gran ejemplo para las y los que izamos la rojinegra y no podemos quedarnos ciegos ante el empañamiento de su imagen, debemos ser capaces de recordar el legado pero también de inventar un legado propio tal como hizo Carlos Fonseca al fundar el FSLN.

“El Partido Conservador gobernaba Nicaragua cuando en este día de 1837 se reconoció a las mujeres el derecho de abortar si su vida corría peligro. Ciento setenta años después, en ese mismo país, los legisladores que decían ser revolucionarios sandinistas prohibieron el aborto en cualquier circunstancia, y así condenaron a las mujeres pobres a la cárcel o al cementerio. (“Las vueltas de la vida en “Los hijos de los días” de Eduardo Galeano)

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