Carlos Anríquez

El 23 de mayo recién pasado, la comunidad de Til Til interpeló al intendente de Santiago Claudio Orrego por la aprobación, en diciembre de 2016 en la Comisión de Evaluación Ambiental de la Región Metropolitana, de un centro de Residuos Industriales en la comuna. La zona, declarada zona de sacrificio por el INDH, alberga ya varios vertederos, industrias contaminantes de diversos sectores, dos relaves mineros y una planta de cerdos, además de la cárcel de Punta Peuco.

El proyecto de residuos industriales CIGRI, ubicado a tres kilómetros de Rungue (localidad perteneciente a la comuna de Til Til), prestará el servicio de eliminación de residuos industriales peligrosos y no peligrosos. Busca situarse en la zona debido a que el suelo de Til Til está calificado por el plan regulador de la zona metropolitana como “Isam 6”, lo que permitiría este tipo de actividades.

Frente a la degradación de su calidad de vida, los vecinos de Til Til decidieron decir basta. Desde abril a la fecha, han defendido en diversas movilizaciones su derecho a vivir en un medioambiente limpio. Con los pies en la calle, han señalado que agotarán todas las instancias legales para derribar el proyecto, y apelaron directamente al Consejo de Ministros para mediar el conflicto y parar la iniciativa de la empresa CICLO, que pretende almacenar desechos tóxicos que no tienen cabida en los vertederos de basura.

De parte de la empresa han declarado defender la aprobación que obtuvieron. De acuerdo al Consejo Regional de Medioambiente y la empresa, Til Til es el lugar elegido para instalar esta planta, pues en el plan regulador de la Región Metropolitana de 1997, se determinó que tanto en la comuna de Lampa como en la de Til Til se podían instalar todo tipo de vertederos. En su calidad imputada de vocero de las empresas, el intendente Claudio Orrego ha declarado que “se ha hecho más en Til Til en los últimos tres años que probablemente en veinte”, bajando así el perfil a las críticas respecto de estos proyectos contaminantes.

Una vecina del sector, Sabina Martínez, aseguró para radio Cooperativa que “La población está con miedo, está estresada, está con rabia, con mucha desilusión con el Gobierno, que lo único que hace es mandar a este sector empresas que ni siquiera tienen productividad para la población, porque van a terminar con 18 personas trabajando”.

La comuna de Manuel Rodríguez, además de albergar las doce mil toneladas de basura diaria de Santiago, ha pasado por problemas de contaminación de aguas producto de la empresa Refimet, lo que ha afectado su desarrollo agrícola.

No obstante, las movilizaciones de los vecinos en Til Til, la oposición del alcalde y del Consejo Regional a la aprobación del proyecto, sientan un buen precedente en la organización contra la planta de residuos industriales. El pueblo de Til Til hoy puede tener una victoria contundente contra los empresarios que han usado la legalidad ambiental a su favor para obtener los permisos necesarios. Til Til cuenta con una cohesión y apoyo popular, un municipio que ha canalizado la oposición al proyecto y el apoyo del CORE para ejercer presión en las instancias de apelación y alegato contra este proyecto, que hasta ahora no ha sido respaldado más que por el intendente Claudio Orrego. Va a ser una victoria de los vecinos organizados el mantener la oposición al proyecto en las calles para dar una respuesta contundente contra los abusos del empresariado. Es deber de quienes participamos, adherimos o simpatizamos con las comunidades en resistencia mover los lazos de solidaridad y organización para apoyar al pueblo de Til Til y la mejor herramienta es la lucha y movilización de la comunidad.

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