Septiembre es un mes donde la memoria aparece más persistente que nunca y por ese motivo quisimos conversar con la compañía Teatro Inmanente sobre su obra “Antígona y Creonte visitan un museo llamado memoria” que durante el mes de agosto presentaron en los excentros de detención y tortura  Villa Grimaldi y el Estadio Nacional. Acá la conversación con la compañía:

 

¿Cuándo y cómo nace la compañía de Teatro inmanente?

La Compañía de Teatro Inmanente nace en el año 2015 con la idea de montar un texto original que hablaba  de las miradas en hacia ciertos temas. Como las formas de recordar episodios que no son contempladas a la hora de hablar de una sociedad política o académica. Es bien humano el nacimiento (de la compañía) pues fue en un momento de juntarse a tomar el té, donde  Daniel, el Dramaturgo de la compañía revela un texto, un trozo de texto: Antígona y Creonte visitan un museo llamado memoria,  y lo comenzaron a trabajar junto con Marcela, actriz, ambos fundadores de la compañía. Al grupo se han ido uniendo personas con la misma inquietud, Luz María Eynaudi, Evelyn Fica, Gonzalo Martínez, Pablo Atria y Victor Olivares y hemos ido colaborando cada uno desde nuestros que haceres, saberes y experiencias personales para que este, nuestro primer montaje, se convierta en lo que hoy comienza a florecer.

¿Qué los motivó a montar una obra sobre memoria y derechos humanos? ¿por qué elegir esta obra?

El mito de Antígona surge como posibilidad de utilizar personajes que universalmente están vinculados con actos de dictadura y derechos humanos, para hablar del museo de la memoria. El texto aparece justamente en una visita de Daniel al museo de la memoria donde él quiso un poco problematizar la noción de Museo, de Testimonio, de Verdad. Todo eso desde la vinculación que tiende hacer el arte escénico, es decir pensamos en derechos humanos y victimas desaparecidas y automáticamente nos remetimos a la Antígona de Sófocles por un tema de conocimiento actoral.

Entonces desde ese molde o ficción surgió la la necesidad de hablar de la memoria, pero con un punto de vista no institucional, hablar de la memoria como concepto histórico y también como el acto humano de recordar, cómo recordamos, cómo modificamos los recuerdos para poder sobrevivirlos. Y Cómo nuestra memoria es modificada por la institución socio política. Por ende la obra viaja entre esos dos planos de mito griego y memoria social, aprovechamos esa fractura para poder instalar un discurso, por supuesto respetando los otros que también se han alzados.

Se ha recurrido antes a la historia de Antígona para hablar de los detenidos desaparecidos, pero en este montaje ese tema se aborda de forma más sutil ¿Por qué eligieron hacerlo de esta manera?

Básicamente porque elconcepto MEMORIA es nuestro sello, y se inicia nuestro viaje con el tema de los detenidos desaparecidos como vínculo ya instalado desde la perspectiva Memoria igual Victimas del totalitarismo entonces fue nuestro punto de partida. Por otro lado notamos que estos sucede, pues nuestro país instala la palabra con la construcción de un museo de la memoria, es el punto donde comienza a  asociarse la memoria con el golpe de estado de 1973, sin embargo, nosotros iremos abarcando el concepto desde sus diferentes planos, es por eso es que puede apreciarse como una sutileza y no una literalidad que se ha sobrecargado la imagen de la victima política. Entonces somos conscientes de que   estamos profundizando en este complejo concepto y que nos queda mucho por seguir investigando y eso nos llena de energía para futuros montajes.

En la obra, hay un ejercicio de una memoria porfiada que conscientemente se busca preservar, ¿cómo relacionan esa porfía con la memoria popular versus una memoria oficial que a veces prefiere “omitir” u “olvidar” ciertos pasajes de nuestra historia. ¿Qué función cumple el teatro en preservar esa memoria popular?

La memoria humana es frágil, moldeable y es un mecanismo de defensa. El sistema económico político se ha dedicado a modificar la memoria de las personas, o intenta conducir la memoria popular, transformándola en una memoria colectiva, que de alguna manera ha ido anulando las identidades personales, únicas, las que construyen sociedades y culturas homogéneas. El Teatro es una vía fundamental de preservación de la memoria, puesto que identifica, resignifica y abre la posibilidad de darnos cuenta que es válida y valiosa cada manera de recordar tales hechos.

Ustedes han presentado esta obra a escolares ¿qué recepción ha tenido?

Ha sido una bella experiencia, porque los estudiantes en edades adolescentes suelen no hablar mucho, sin embargo, nuestro trabajo ha develado que, si bien es cierto, abarca la temática desde los personajes Antígona, Creonte e Ismena, trasciende al mito y los estudiantes preguntan respecto al tema de la memoria, se han interesado por hacer los recorridos en Villa Grimaldi y Estadio Nacional incentivando a sus compañeros y profesores.

NO COMMENTS

Leave a Reply