Columna Literaria por Marcelo Arce Garín:

LOBOTOMIA

Ingrid Escobar Melio

Editorial Piedra, 2017

 

Una montonera de conexiones cercenadas caen sobre estos versos valientes, ya que  “ Cuando la noche cae a martillazos/y el desvelo se alza perenne sobre la duda/los rituales infantiles se hacen eternos/entonces vienen los del servicio nacional/y rifan niños boca abajo/en una falsa vitrina MADE IN CHINA”. Un modelo anómalo y asqueroso, dedos índices apuntando al ineficiente.

 

Tres instancias recorren estos parajes, canto breve y aniñado  ( Pérdida (del lóbulo) / Locura / Muerte ), dulce y aprisionado, el deseo de cerrar los ojos para siempre “Yo era sólo una/sentada en el urinario esperando en la antesala/el sonsonete ambiguo de mi desalojo// Yo era sólo una/aguardando la incisión certera/a los pies de una urna/donde yacerán mis brazos cruzados”.

 

Como si fuera una radio sintonizada en Amplitud Modulada, nostálgicamente Escobar Melio nos confiesa “Que ganas de tejer/con palillos de clavo//Conversar con la Ceci de telas y arañas/plancharle la camisa al negro/antes de ir por los cabros al colegio…Qué ganas de una Lobotomía/perder el lóbulo”.

 

El poeta David Añiñir en la contratapa nos relata:   “ Transgresión desde los márgenes desde la identidad usurpada que se reconstruye en la poética, con un territorio definido, donde La Pintana más que la contracara es el reducto donde se alza, y además el mapa donde la anulación social también comienza”.

 

Ánimas y sollozos aprisionan el pecho de Ingrid,  “ Ni cuando se me llovió la pieza/aquél invierno de niños destemplados/tuve tanto frío como hoy…. profundamente/helado helado helado/ más que mi pieza/en aquél invierno desbordado/brutalmente pobre/a la orilla del río”.

El oficio y sus mordiscos decantan con el peso del agotamiento: “Confieso que las letras/se transforman en signos/los signos en rayas/y las rayas en hormigas /que roban todo lo dulce y bello/de mi mesa de noche”.

Un desencaje neoliberal se plasma en versos para el Kevin: “Su noche cayó de espaldas/en el último cruce/Escrito a balazos.” o   “ Vestidito de azul donde la Rosa no es tan santa/la muerte permanece despierta”.

Este libro está escrito con un amor intacto, efervescente, lleno de memoria e identidad  y aunque los tiempos cambien y los lugares desaparezcan la historia continúa.

Destaco el precioso guiño de la editorial “Este libro se terminó de imprimir en julio del año Centenario de la Gran Revolución Rusa, en la ciudad de Santiago de Chile”.

 

contacto: ingridescobarmelio@gmail.com

 

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