Poesía
Perdóname por haberte ayudado a comprender
que no estás hecha sólo de palabras.

 Roque Dalton

Rostros cabizbajos y brazos caídos se observan en la cubierta del libro Agitación y Propaganda, una pena enorme rodea el ataúd donde se encuentra el cuerpo sin vida del niño de 14 años como se comentaba en el pasaje,  Luis Silva se llamaba. El “Chaca” cayó con un balazo en la cabeza el 06 de octubre de 1988, celebraba el triunfo del NO.

Rostros cabizbajos y brazos caídos transitan por el pasaje Playa Ancha en Villa Francia, sin embargo, Francisco Miranda mira el horizonte. Agitando y propagando.

Agitación y Propaganda (Los Perros Románticos Ediciones,2017) nos muestra un testimonio vigente y acallado por el oficialismo perpetuo, Miranda nos lleva directo al aroma de roneos, engrudo, piedras, trazos que devienen alivio. Políticas afectuosas y colectivas  que resisten y riegan nuestros recuerdos.

Estos versos (más allá de la moda revival “40 años” oficializada hace cinco años atrás e instrumentalizada de manera cínica por los directores TV del instante) nos susurran con rabia “Tú/¡oh, hijo de perra!/fuiste quien mandó matar:/a los cantores/a los poetas/a los soñadores…  Pero esos desaparecidos/son el aire/y esos muertos, la tierra/que en definitiva/serán tu sepultura/y cuidarán que los gusanos/gusten de tu baboso cuerpo/paladeen tu asquerosa estructura/ blanca y grasosa” (página 11).

 La Vicaría de la Solidaridad se distancia  con el acontecer eclesiástico pechoño actual. Tribunas desoladas recorrieron junto a Francisco “Vaticano” las calles de Santiago, Temuco e Iquique, esta “iglesia” borroneó al desamparado, al perseguido, pasó gato por liebre, abusa de niños y niñas con total descaro, una new evangelización, Miranda nos dice “El hombre de esta tierra/jamás levanto un tronco/por tres días y sus noches/fue una cruz/-traída desde oriente-/que debió arrastrar/hasta el monte calvario/para el perdón de los pecados” (página 15).

No Jarlan, No Puga/ Si Barros, Si Karadima.

Una entrada y una salida, así es la iglesia católica hoy.

Septiembre cala hondo en nuestra patria cada año, una contradicción sentimental se esparce por las calles comunales “Muchos volantines desaparecidos/de un solo color vital/yacen sin poder flamear libres/en algún árbol triste olvidado/en cables eléctricos de tortura.” (página 16).

 Se elevan por el aire el Chaquita, Rafael, Antonioletti, Eduardo, Jara y Viglietti. Nos sonríen y borronean la amnesia actual obnubilada por el neoliberalismo Jaime Guzmán, una constitución trágica que desclasó a nuestro pueblo y transa el culo por lucas.

Cerro Chena, Pisagua, Patio 29 ahí caen estos volantines chupetes y atrás un piño de niños corren y cantan: “Aunque sabemos/que la historia/se aparece de improviso,/aceptamos que es parecida/a la de ayer y tantos días./La vida se nos presenta igual:/somos/viejos/y/flacos/perros agónicos/mordiendo…/y ustedes felices/y ustedes felices.” (página 14).

Pancho traquetea con potencia subversiva una época sapa y grisácea, camina por Alameda con las Rejas borroneando las lágrimas apretadas y maldice al tirano. “Hoy regreso a casa/ de la calle nuevamente/con la alegría más rota que antes” (página 19). Esa alegría rota que menciona Francisco es hoy un Chile ahuevonado que avala asesinos e incita a la impunidad, que abandona los movimientos sociales,  que persigue y violenta a los pueblos originarios, un país que se cree rucio y pisotea migrantes. Un sin fin de mañas globalizadas y triunfalismo rancio que decanta en el new fascismo encargado de destruir el memorial homenaje a los degollados Nattino, Parada y Guerrero hace unos  días atrás (¿Que viene ahora?).

Difícil tarea pensar esta oscuridad acaecida, pesan en el espinazo los cantos populares, esas caries desatadas exigiendo una nueva geografía popular “No habrá hombre nuevo sin balas de justicia/no habrá mundo nuevo con cobardes” (página 22).

Difícil tarea pensar a los obreros, sindicatos, juntas de vecinos, tomas y campamentos borroneados certeramente por los parias patrioteros de turno “El obrero en Chile /no sabe de comodidad/no sabe de tranquilidad/no conoce el respeto. El obrero en Chile/no puede hacer sindicato/no puede apelar a los derechos del hombre/no puede alterar el orden público. El obrero en Chile pronto será gobierno/porque es inevitable/tarde o temprano llegará”. (páginas 77-78)

Mayúsculo es el dolor al perder un amigo, pero aún queda tiempo para reír: “Oye, Rafa/te felicito por esos apagones/son perfectos, llenan el pecho de sonrisas/mientras las peluqueras putean/y también las viejas que van a la peluquería”. (página 30)

Esa urgencia, el chiflido cómplice que alertaba la presencia inoportuna es quizás la gran perdida hoy, aún nos siguen atacando por la espalda y los cobardes siguen cambiando sus ideas como calcetines huachos.

Rafael y Eduardo Vergara Toledo, amigos que aún nos esperan en la banca de la plaza.

“Pablo hijo/Pablo niño/Pablo hombre al mundo/fuiste tú lanzado. Pueblo nuevo./la cantera/donde estalla en mil pedazos/mariposa./Pueblo padre/te recibe/y empapado de ti se levanta/libertario.” (páginas 37-38)

El sesenta un tremendo terremoto destruyó Valdivia, Latinoamérica se enfocaba en revolucionarios cambios, Chile era noble y pobre (mas aún), desde ese contexto el mundial de fútbol el año 1962 fue un bálsamo pop para nuestras almas grado 9,5. “Nacimos pál mundial del 62/los flemáticos de América/a la five borrachera o´clock/bailarines de rock and roll/entre derrota y triunfo moral/glorioso tercer lugar, o sea/tercermundistas por donde se mire.” (página 51)

El pueblo colgado a los escasos televisores vitoreaban a  Humberto Cruz, Eladio Rojas, Jorge Toro y Leonel Sánchez, un paisaje idílico para un país provinciano.

“Vivimos en la  esquina de la calle/esperando que lleguen en sus furgones/aquí estamos listos a emboscarlos con rock molotov/y piedras estridentes.” (página 52)

 Aylwin-Frei-Lagos-Bachelet-Piñera-Bachelet-Piñera

Parece guagua con hipo pero es nuestra realidad, mismos mojones y distintas moscas.

Hace cuarentaycinco años nos golpearon con precisión en la boca del estomago, cuarentaycinco años hablando en voz baja y palmoteando al futre de turno “No habrá hombre nuevo sin balas de justicia/no habrá mundo nuevo con cobardes” (página 22) nos sopla el Pancho.

Raro escenario se nos viene. Autogestión es la mano y cobijarse en el amor.

 Muchas gracias a Editorial Perros Románticos por la invitación a presentar este libro de Francisco, es interesante releer y transportarse a esta época de micros intercomunal, me lleva por 100, tardes de cine y Magnetoscopio Musical y así mismo bombazos, allanamientos, vehículos sin patente y valentía popular. Eso es Agitación y Propaganda, un tirón de orejas al no olvido y joyita primordial para la new generation que no cacha aún el mote, no por desprecio sino falta de voluntad oficial ya que “NO SE ACEPTA LA ENTRADA/A PERSONAS EXTRÁÑAS/A ESTE LUGAR. DIRECCIÓN OBLIGADA/CALLE SIN SALIDA/NO ESTACIONAR. NO PISAR EL CÉSPED/NO PEGAR CARTELES/NO RAYAR. SE ARRIENDA/SE VENDE/NO SE ACEPTAN CHEQUES/NO SE FÍA. (página 66).

 Rostros cabizbajos y brazos caídos se observan en la cubierta del libro Agitación y Propaganda, una pena enorme rodea el ataúd donde se encuentra el cuerpo sin vida del niño de 14 años como se comentaba en el pasaje,  Luis Silva se llamaba. El “Chaca” cayó con un balazo en la cabeza el 06 de octubre de 1988, celebraba el triunfo del NO.

Rostros cabizbajos y brazos caídos transitan por el pasaje Playa Ancha en Villa Francia, sin embargo, Francisco Miranda mira el horizonte. Agitando y propagando.

 Ya que “Nuestro homenaje será la victoria/nuestra condena a no saber de olvido ni perdón”. (página 22)

 NI PERDÓN NI OLVIDO.

  Marcelo Arce Garín.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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