Por Juan Placencia.

El sector de los trabajadores independientes tienen algunas similitudes que nos permiten caracterizar el sector y  construir un camino de unidad al servicio de quienes son excluidas/os por los que ostentan el poder. Este es el caso de los trabajadores independientes en Bienes de uso Público, que se encuentran sumidos en una profunda crisis de sobrevivencia, todos tributan en el párrafo II de los Pequeños Contribuyentes en la ley de la Renta. Todos luchan contra familias y/o grupos que controlan con prácticas gansteriles la economía, el comercio, la política y las comunicaciones en nuestro país.

En este contexto de adversidad para los pobres en Chile se debaten trabajadores independientes como pescadores artesanales, suplementeros, taxistas, comerciantes ambulantes, feriantes, etc. El caso de los Pescadores Artesanales es bien conocido, son golpeados por 7 familias que privatizaron el mar de Chile por 99 años al amparo de la corrupta ley de Pesca (Ley Longueira), ley que contó con los votos de parlamentarios como Marta Isasi, Jacqueline van Rysselberghe y el senador Jaime Orpis, quienes fueron sobornados por Sipesca y Corpesca. En el caso de los suplementeros, estos se encuentran sumidos en un proceso de extinción por los dos grupos controladores de la prensa escrita. Los taxistas, por su parte, se ven amenazados por la transnacional norteamericana dueña de la aplicación UBER, que precariza sus trabajos mientras trata de monopolizar el mercado sin brindar garantías de ningún tipo ni a los conductores ni a los pasajeros de este servicio. Otro sector de trabajadores independientes son los vendedores ambulantes que sufren a diario la represión por parte de alcaldes coludidos con las grandes cadenas y los feriantes que se han visto amenazados por grupos económicos como la familia Rendic, quienes pretenden ocupar su espacio. Y a no olvidar a los pirquineros, todos estos sectores hoy desconocidos, atropellados y olvidados por las autoridades políticas y las instituciones. Esta situación los ha empujado a luchar por sus demandas apoyados en sus propias fuerzas, cuestión que se expresa en diferentes movilizaciones, especialmente de los pescadores artesanales en diferentes puertos, caletas y lugares de Chile.

Los pescadores artesanales y sus 93 mil familias no son una excepción en el mundo sindical. Por tanto, tienen las mismas dificultades organizacionales de todos los trabajadores en Chile. Pero a pesar de esas dificultades, han continuado con su lucha ejemplar y han sido capaces de instalar en la agenda institucional y en la agenda pública su conflicto reivindicativo y de clase. Sin duda, el escenario al que se enfrentan hoy tiene muchas dificultades con la presencia del presidente empresarial de Sebastián Piñera. Pero si mantienen su mística de lucha, su voluntad de acción común y unidad no solo de su sector, sino que miran e impulsan la unidad con los otros sectores de trabajadores independientes y los organizados (como las vertientes que participan en el proceso de construcción de la Central Clasista), se podrá potenciar las luchas de todos los trabajadores en la acción común, la unidad, la acción directa y se logrará avanzar en una coordinación de las luchas.

También cabe destacar a sectores de los suplementeros que se consideran trabajadores que tienen que vender otros artículos para mantenerse, pero aun así pelean por salvar su fuente laboral, salvar la esencia del gremio, de su oficio leal y honesto. Y que al igual que los pescadores artesanales se plantean generar vínculos con otros sectores de trabajadores independientes que sufren similares flagelos por parte de las empresas y, plantean  movilizarse, mostrar fuerza, ser escuchados para finalmente lograr sus reivindicaciones.

 

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