Por Marcelo Arce Garín

Una reflexión sobre las políticas habitacionales y el sueño utópico de la casa propia nos muestra el artista visual autodidacta Leonardo Portus en la exposición “¿Esta será mi casa cuando me vaya yo?”. Obra expuesta el año 2012 en Sala Gasco.

Parafraseo pop y un guiño sutil al cantante Nino Bravo sirve para abordar el tema de la vivienda social.

Como superación de la pobreza en los años 70, América Latina se planteó el tema de dignificar las moradas populares creando un movimiento moderno y revolucionario, esto plasma Portus en su obra. De manera ficticia nos propone ideas, soluciones y técnicas para llevar a cabo noble odisea y para eso crea  y nombra poblaciones imaginarias como: Angela Davis, Violeta Parra, Rosa Luxemburgo, Juscelino Kubitscheck y Patrick Lumumba.

Entre maquetas y reflexiones Leonardo nos plantea la dignificación de tan codiciado espacio y mucha luz al reencuentro con los vecinos.

La arquitectura como reflejo y símbolo de la sociedad es la que alumbra el artista en su propuesta, un bosquejo noble a la línea estructural latinoamericana, dignidad para el hombre nuevo, una política ausente desde la dictadura y su planteamiento reduccionista avalado por el entonces ministro de la vivienda Miguel Ángel Poduje y perpetuado hasta hoy.

Preguntamos a Portus en este contigente escenario y a sabiendas de la importancia del arte como reflexión en la sociedad su posición al respecto.

Hace pocos días Joaquin Lavín, rostro emblemático de la derecha nacional propuso crear viviendas sociales en un territorio naturalizado por un sector acomodado de la población. ¿Como visualizas las políticas públicas en vivienda social con esta lucha de clases que ha surgido desde este punto?.

 La vivienda social en nuestro país es un lugar ambiguo por su amplio y difuso deseo de cumplir el sueño de la casa propia, como también estigmatizado por ser sitio vacuo y peligroso de segregación. En esta grieta se instala por lo tanto la propuesta populista y mañosa de Lavin, ya que se aprovecha de nuestra falta de memoria, ya que fue el mismo a fines de la década de los 90’s demolió parte de las viviendas sociales de la Villa San Luis de Las Condes construidas por el Gobierno de la UP.

Aquí se ve la figura de la vivienda social como una especie de casa básica dibujada casi infantilmente por un Estado que va desapareciendo y replegándose en su rol urbanista desde la Dictadura a la fecha y que hoy reaparece como comodín bajo la manga de esa misma Derecha golpista que busca reciclar su imagen en vistas a las próximas elecciones, ya que siempre la vivienda es una causa atractiva aquí reciclada hábilmente por la farandulización de la Historia, la de ver luchar a David contra Goliat, los descamisados que quieren un trozo de suelo frente a los privilegiados que pitucamente miran con el ceño fruncido a estos otros que cuelgan la ropa en el balcón.

Así vemos como las diferencias sociales son amplios muros con códigos simbólicos filosos que penden en su cima como si de alambre de púas se tratase, ya que Rotonda Atenas está en todas partes. Ya este lugar no es nada casual, un rápido recorrido por Av. Colón al oriente nos muestra una gran villa construida en los 70’s por la estatal y desaparecida EMPART para sectores medios, casas de un piso muy similares a las CORVI construidas por todo Chile en ladrillo princesa. Los vecinos en su mayoría  progresivamente han “enchulado” sus casas para así borrar su faz original y así mimetizarla con lo que se espera sea una casa del barrio alto y que no vayan a confundirla con otra de Puente Alto.

“La casa que construiremos mañana ya esta en el pasado y no existe”.

JL Martinez

 

 

 

 

 

Documental – Leonardo Portus “¿Esta será mi casa cuando me vaya yo?

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