Daniel Olate Arriagada llamó a la violencia contra comuneros mapuche en redes sociales.

Acá escuchas el audio.

Dentro del contexto de lucha social del pueblo Mapuche y la situación que se desarrolla en torno a la huelga de hambre de sus presos políticos, funcionarios de la municipalidad de Curacautín se organizaron a través de WhatsApp para enfrentar a mano armada a los comuneros.

Durante la primera semana de agosto, la tensión en Curacautín y en la zona de la Araucanía ha aumentado, luego de que el machi Celestino Córdova y otros 27 presos políticos mapuche estén próximos a cumplir 100 días desde que comenzaron su huelga de hambre, sin obtener respuesta por el Estado en cuanto a la solicitud de poder cumplir la condena en sus comunidades.

La constante evasiva del gobierno aumentó la inquietud de los mapuches de la zona, debido a la preocupación por el deteriorado estado de salud de los huelguistas. Como respuesta, tomaron la decisión de ingresar a la municipalidad de Curacautín para ejercer presión ante las autoridades, generando así una inusitada reacción de un grupo de funcionarios del municipio, que emitió mensajes vía redes sociales instando a los pobladores a tomar justicia por sus propias manos.

Paradójicamente, Curacautín en Mapudungun quiere decir “piedra de reunión” (kura kawin), nombre que se aleja mucho de la realidad que se vive en ese epicentro de la rebelión mapuche. Desde los sucesos ocurridos dentro y fuera del municipio, que han sido registrados a través de material visual de personas que asistieron al desalojo, es posible acreditar la actitud racista y discriminatoria de quienes irrumpieron en medio del toque de queda en las oficinas municipales, quemando vehículos y violentando a las personas que se habían tomado el recinto municipal y bajo la total inacción de la policía.

Los cantos despectivos como “el que no salta es mapuche” y la concurrencia al lugar armados con palos y objetos incendiarios, deja en evidencia el tipo de organización de estos hombres y mujeres que -al estilo del Ku Klux Klan- desalojaron a los comuneros que se habían tomado el municipio.

El Irreverente conversó con quienes lograron capturar el violento desalojo y aseguran que el grupo de funcionarios que envío los whatsApp no representa el sentir total de los trabajadores del municipio de Curacautín. Un funcionario que prefirió mantener en reserva su identidad confirma que una de las voces identificadas de los instigadores al desalojo es Daniel Olate Arriagada.  Un audio que se encuentra circulando por la región da cuenta de la participación activa de Olate, quien se desempeña como “encargado de movilización” del municipio y quien recibe un sueldo de $1.760.250., como personal de planta. En el mensaje Olate insta a los curacautinenses a “hacer lo que ya se debería haber hecho”, en otras palabras, a desalojar a los mapuches del municipio, incitando a la comunidad a buscar justicia por sus propias manos. En el audio reconoce sentirse emocionado, aplaude al movimiento e indica que debe defender su fuente de trabajo de estos “afuerinos”, ya que –advierte- es cómo alimenta a su familia.

Olate, como parte del sindicato de trabajadores de planta y por su larga permanencia trabajando en el municipio, logró que su llamado movilizara a un sector de esa comuna que recibe beneficios municipales. Pero quien también enarboló las banderas de la autodefensa fue la Asociación de Paz y Reconciliación en La Araucanía (APRA), organización que agrupa a dueños de fundo y cuya vocera es Gloria Naveillán. Ella a través de WhatsApp convocó al desalojo del municipio que finalmente se concretó a 24 horas antes de la visita del ministro del Interior, Víctor Pérez.

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