Cordones Industriales: expresión de avance en unidad y organización de las/os trabajadoras/es

POR CENTRAL CLASISTA DE TRABAJADORES Y TRABAJADORAS.

 Simplificando las cosas, todo se reduce al conflicto capital / trabajo… las masas obreras, las/os trabajadoras/es cada vez más organizados, más conscientes de sí mismas/os y de su poder, con una alta politización y pensamiento crítico, irrumpían por la conquista de una mayor posición en la sociedad chilena y las instituciones, para lograr poder político en función de mejorar sus condiciones de existencia: el término de la explotación por parte del empresariado.

Así se podría describir el Chile trabajador previo al golpe cívico militar que instalaría la más brutal de las dictaduras en septiembre de 1973, donde, bayoneta en mano y gracias a la más brutal violencia, instalaron una constitución política para hacer ricos a la nueva clase dominante.

Bajo las directas instrucciones de la Casa Blanca, el capital criollo y norteamericano, dirigió la ofensiva contra el legítimo gobierno de Salvador Allende, para derrocarlo violentamente, con el claro objetivo de poner fin a las conquistas sociales y económicas que la clase trabajadora había logrado, no solo bajo el gobierno del compañero Allende, sino todo el proceso histórico de luchas del movimiento obrero antes del 1970.

Durante muchos años la clase fue fortaleciéndose y ello se reflejó en las conquistas laborales logradas, muchas de las cuales fueron voladas de raíz junto con la llegada de los militares y civiles anti obreros al poder, las eliminaron a través de la sangre y el fuego.

Entre esas más de 180 conquistas eliminadas estaban:

“…Los despidos que afectaba a más de 10 trabajadores solo procedían previa autorización de los ministerios del trabajo y de economía (art. 86 inciso 3, código antiguo);

Descanso en domingo y feriado legales (art. 322, código antiguo) y las 44 horas semanales, para los empleados del comercio (art.32 de la ley 17.365);

En caso de despido injustificado y de negativa patronal de reincorporación se obligaba al pago mínimo de un mes por año-sin tope- ni limitación alguna, en cuanto a su monto superior (art. 8 de la ley 16.455).

Indemnización a todo evento.

Las panaderías no podían trabajar entre las 22 y las 5 horas.

El artículo 20 de la ley 17.416 prohibía pagar menos del sueldo o salario mínimo a cualquier trabajador, más allá de la jornada mensual que cumpliera.

El feriado (vacaciones) no podía ser fraccionado ni se limitaban los días progresivos;

Indemnización A los trabajadores a domicilio o personas que realizan trabajos por encargo en sus hogares, el antiguo código los consideraba regidos por la legislación laboral y gozaban de beneficios de la ley, como son el contrato, previsión, salarios mínimos, etc.

Uno de los mayores golpes lo recibe los trabajadores en la previsión social… No solo dejan de hacer aporte los empresarios, sino que el sistema pasa a ser de acumulación individual (actuales AFP), se termina con la mayoría de las cajas de previsión social y los beneficios que están entregaban a sus afiliados, solo se liberan de esta razzia privatizadora los miembros de las fuerzas armadas…” (Pulso sindical CGT Chile, N° 250, año 2014)

Pero no solo se perdieron conquistas laborales. Son más de 200 personas, hombres y mujeres, asociadas a organizaciones que fueron perseguidos por su labor y compromiso sindical. Personas que fueron asesinadas, y de ellas/os, más de 100 hechos desaparecer durante la barbarie acometida por la dictadura.

Ellas/os pagaron con su vida la lealtad para con la clase trabajadora. Hoy, el mejor y único homenaje real que las/os clasistas podremos brindarles a todas/os ellas/os, será la unidad forjada y sostenida en aquellos pilares que labraron un día, y lo hicieron con mayor conciencia social, sindical y política, educación y auténtica voluntad de lucha, solo así, podremos enfrentarnos con opciones de vencer al capital y la patronal.

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