Por Kurú Ñarki / Víctor Fernández. 

El Ejército del Pueblo Paraguayo EPP nace el 2008, se constituye “como respuesta a la violencia contra el pueblo pobre, medio de autodefensa de algunas comunidades campesinas de los departamentos más pobres del país” según consignan en su programa político.

Es una guerrilla rural, que se ha enfrentado a la oligarquía y al Estado capitalista en sus gobiernos seudo-socialista representado por Fernando Lugo hasta el actual de Mario Abdó, ex militar con fuertes vínculos con lo que fue la dictadura de Stroessner que se mantuvo en el poder entre 1954 y 1989 y que mantiene una guerra sucia contra la organización guerrillera.

El ejército paraguayo ejecutó en un falso enfrentamiento a dos niñas, hijas de líderes de la guerrilla, también secuestró y desapareció a Lichita (Carmen Elizabeth Oviedo Villalba), niña de 14 años, hecho que tiene en aprietos al gobierno paraguayo debido a una campaña internacional que busca justicia y verdad por las niñas asesinadas y por la aparición con vida de Lichita.

Lilian Mariana Villalba y María Carmen Villalba, ambas de 11 años de edad y de nacionalidad argentina, fueron ejecutadas el 2 de septiembre en un falso enfrentamiento por miembros de las Fuerzas de Tarea Conjunta (FTC) en medio de un ataque a un campamento perteneciente al EPP, en la zona selvática del departamento de Concepción, al norte de Paraguay. Lilian y María, eran primas, hijas de guerrilleros de la organización revolucionaria y sobrinas de Carmen Villalba, prisionera política del Estado paraguayo y quien es madre de Lichita, actualmente secuestrada por las FTC, acción que el ejército y el Estado niegan. Las madres de las niñas, Miriam y Laura Villalba (actualmente secuestrada por el ejército en un cuartel militar; aislada) señalaron que al momento del asesinato se encontraban visitando a sus padres biológicos, pues ambas querían conocerlos.

El gobierno paraguayo justificó sus ejecuciones señalando que las niñas eran parte de la guerrilla y al momento de ser acribilladas se encontraban uniformadas y armadas en contexto de enfrentamiento. Inclusive el presidente de la república Mario Abdo Benítez, quien también fue hijo del secretario privado del dictador Alfredo Stroessner, se trasladó al lugar del operativo, posó armado y revindicó el accionar de la FTC. La familia y la defensa de las niñas niegan tajantemente que fueran combatientes y denuncian un montaje. Lilian y María son de nacionalidad argentina, lo que consta en el Registro Nacional de las Personas. Vivían y estudiaban de manera regular en Puerto Rico, provincia de Misiones en Argentina Lamentablemente a raíz del cierre de fronteras no pudieron regresar.

El Estado paraguayo atenta contra la búsqueda de la verdad

En una entrevista publicada en el medio Resumen Latinoamericano, Daisy Irala, abogada de la familia de niñas asesinadas, que desde el 2010 asume la representación de otros miembros del EPP, acusa graves transgresiones a protocolos por parte del ministerio público, «hicieron una manipulación irrespetuosa y grosera de los cuerpitos de las niñas. Pensaron que nadie iba a protestar, pero se equivocaron”.

La pérdida de evidencia fundamental ha permitido que el gobierno continúe sosteniendo el montaje, con innumerables trabas que perjudican el proceso judicial. Respecto a los detalles entregados, señala que luego de producirse la muerte de las niñas, el FTC las vistió con ropas militares para sacarles fotos. Luego quemaron las prendas y arrojaron sus cuerpos a una fosa común bajo la excusa del coronavirus. Desde un inicio alteraron la edad de las niñas a fin de retrasar los procedimientos forenses, negando también que los familiares pudiesen reconocer los cuerpos en la morgue. Así mismo se cuestionó el vínculo sanguíneo con sus madres, por lo que para continuar con el proceso tuvieron que realizar pruebas de ADN.

En la primera revisión de los cuerpos ni si quiera se retiraron los proyectiles, en tanto el fiscal argumentó que la causa de muerte era evidente. Tampoco existen filmaciones del día del operativo. La gremial de abogados (Organización argentina) se hizo presente en territorio paraguayo para hacer entrevistas y conocer la zona (todo bajo la estricta vigilancia de las FTC), exigen que se practique una autopsia bajo los estándares correspondientes, con la presencia del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) o de un tercer país. A lo que el gobierno paraguayo se opone. El Estado paraguayo en vez de iniciar una causa penal para establecer a los responsables de las ejecuciones de las niñas, optó por abrir una causa en contra de sus madres sosteniendo que las muertes son responsabilidad de ellas y no de los militares.

La campaña internacional #Eran Niñas de la que son parte la gremial de abogados ha crecido en distintas partes del mundo, entregando cartas en consulados, asediando las embajadas paraguayas y solidarizando con la familia Villalba y el resto de combatientes del EPP.

 Respuesta del EPP, secuestro del ex vicepresidente y búsqueda de justiciamiento.

Ante el crimen de las niñas, el EPP realizó a días de cometidas las ejecuciones de las niñas un operativo de secuestro del ex vicepresidente y em empresario ganadero paraguayo Óscar Denis, exigió justicia y verdad por las niñas asesinadas y la desaparición de Lichita, la liberación de sus dirigentes presos/as, la divulgación de su pensamiento y el cargamento de alimentos, junto a prendas de vestir, aperos de labranza y semillas para ser repartidos entre 40 comunidades del norte y en las bolsas se añadirá el logo de la guerrilla y la inscripción “gentileza del EPP”.

Actualmente esta guerrilla rural del Paraguay sigue activa, a pesar del duro golpe que les dio el Estado paraguayo, que utilizo la táctica del falso enfrentamiento que conocemos bien en Chile, esta vez con niñas, realiza el secuestro de Lichita como botín de guerra. Niñas víctimas del terrorismo de Estado, solo por ser hijas y parientes de combatientes que luchan por la libertad de Paraguay.

 No nos cansaremos de gritar

¡Aparición con vida de Lichita! #Eran niñas

Libertad a Laura Villalba

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